





Después de muchos años tocando, grabando y buscando mi propio sonido, he llegado a una conclusión: el mejor tono nunca depende de una sola pieza del equipo.
La técnica y la forma de tocar son el punto de partida, pero un buen instrumento y las herramientas adecuadas te permiten desarrollar todo ese potencial y conseguir exactamente el sonido que tienes en la cabeza.
Por eso, este es el equipo en el que confío cada día para crear mi música, grabar mis vídeos y desarrollar los sonidos que comparto con la comunidad.